prensa Jean Echenoz
 

Titulo: Un poco de agua fresca
Autor: Maximiliano Tomas
Fecha: 23 de Julio de 2011
Fuente: Perfil


Una mujer, Victoire, que se despierta una mañana junto a Félix, su pareja muerta, y que sin pensarlo dos veces y sin saber qué es lo que sucedió (y si ella tuvo algo que ver en el asunto) decide retirar todo el dinero del banco y escapar sin rumbo. La misma mujer, más tarde, que alquila una casa en un pueblo perdido y pretende pasar inadvertida, es estafada y, al encontrarse sin dinero, va convirtiéndose paulatinamente en una vagabunda. El lento descenso de la burguesía al lumpenaje, una transformación casi animal que es narrada de manera impasible, sin autocompasión ni golpes bajos. Y, finalmente, una historia que es dislocada por un brusco giro de la trama, que resignifica lo leído hasta entonces: todo eso en menos de ochenta páginas. Esta es una síntesis algo brutal de la nouvelle Un año, del escritor francés Jean Echenoz, uno de los dos títulos que la nueva editorial Mardulce (el otro es la reedición de La ingratitud, primera novela de Matilde Sánchez, inhallable hace años) eligió para presentarse en sociedad.

¿Un nuevo sello independiente en la Argentina? ¿Y por qué no? Total, se sabe que a las editoriales pequeñas y autogestionadas les sucede como a las revistas literarias: lo complicado no es lanzarlas; lo difícil es sostenerlas en el tiempo. Mardulce aparece, entonces, con ese doble desafío: diferenciarse de la nutrida lista de sellos independientes (en sus distintas variantes y versiones) que existen en el país y poder construir un catálogo sólido que se transforme, con el tiempo, en un negocio sustentable. Para eso, los directores generales de Mardulce (Gabriela Massuh y Juan Zorraquín) convocaron como director editorial a Damián Tabarovsky (ex Interzona, ex Siglo XXI), y por ahora manejan la idea de publicar alrededor de doce libros al año, distribuidos en dos colecciones: una de ficción y otra de ensayo.

Por lo que se pudo ver hasta ahora (libros de formato pequeño, sin solapas, de diseño sobrio y buena confección material) hay cierta similitud con la que fue una de las colecciones más celebradas de literatura de Interzona. Y una voluntad de mantener los precios en la franja más baja posible (el libro de Sánchez cuesta 60 pesos; el de Echenoz, 45). Algunos otros títulos que Mardulce editará en lo que queda de 2011 son Andamos huyendo Lola (cuentos), de Elena Garro, y Teléfono ocupado (novela), de Silvina Bullrich. Y para 2012 adelantaron que publicarán la primera novela de Selva Almada; una antología de escritores argentinos nacionalistas de las décadas del 20, 30 y 40, compilado y prologado por María Pía López; y otro volumen sobre pensamiento anticapitalista contemporáneo, seleccionado por Massuh.

No es todo: así como Eterna Cadencia, otro sello de carácter independiente, cuenta con su propia librería y es el organizador principal del Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires (Filba), Mardulce parece creer que ya no alcanza con montar una oficina y editar libros. Así, planean editar a fin de año una revista virtual de crítica literaria, ensayo e intervención política titulada Mardulce Magazine, y organizar un ciclo en la propia editorial llamado “Mardulce Terraza” durante noviembre. Y tal vez tengan razón: el negocio del libro experimenta cambios tan profundos que obliga a pensar, entre otras cosas, que hoy la tarea del editor se ha convertido en un oficio integral. Será así, o no lo será en absoluto.