prensa Thibault de Montaigu
 

Titulo: Liviandad y delirio
Autor: Helena Pérez Bellas
Fecha: 05 de Febrero de 2015
Fuente: Es mi fiesta


Zanzíbar, la primera pieza traducida al castellano de Thibault de Montaigu, funciona con la lógica de una radio FM. Navegando en los deseos del mainstream hay joyas, hay desastres y hay también infiltrados que nadie sabe bien como llegaron a colarse en las radios de alto alcance. Esa lógica de convivencia profana lo sagrado y enaltece aquello que no lo es. En esa lógica caótica y caprichosa, se manejan tráficos de influencias, se compran minutos y segundos de exposición de radio, se dan apuestas de mercado que a veces no están en sintonía con al realidad, etc. La radio FM es una concepción liviana de un negocio absolutamente delirante y caro como el de la música. Y algo de ese espíritu se convoca en las criaturas creadas por #TDM en Zanzíbar. Navegan en las aguas del delirio con total liviandad. Trafican influencias, sabotean el mercado desde adentro, atentan contra el capital.

Hay mucha información condensada en las 190 páginas de esta novela y por momentos parece que la historia está demasiado enconsertada y se pelea con la brevedad. Eso no significa que las cosas aquí narradas están construidas a medias o con la misma animosidad chanta que mueve a la pareja Klein y Vasconcelos – protagonistas de la novela y también de una de las agonías del siglo: la agonía de la palabra escrita – a convertirse en estafadores full time. Pero a veces a ciertas apuestas literarias les hace falta aire y el compromiso de seguir escribiendo. Tiendo a pensar, o a imaginar si se quiere, que gran parte de la literatura se adapto a la rapidez y al poco tiempo que dice la gente tener. La novela hace pivot entre las grandes exageranciones – Franzenn, David Foster Wallace, Bolaño, Pynchon, Joyce Carol Oates – y la brevedad. Lo segundo cierra cuando la historía es minimalista (Kitchen de Banan Yoshimoto sirve como ejemplo) pero se vuelve en contra en casos como los de Zanzíbar en donde es necesaria la apertura de cada párrafo y la convicción de que escribir mucho (sobretodo cuando vale la pena) esta bien. Zanzíbar es uno de esos extraños casos, como tal fascinante, en donde no sobra: falta.

#TDM se sirve del mapa destrozado de la literatura actual y va tomando de los restos de la batalla lo mejor y lo peor. Mezcla géneros, los tira a la licuadora, imprime el ritmo de la huída de sus personajes y hace algo tan inteligente como gracioso: cuenta muchas cosas que en realidad no significan absolutamente nada ejerciendo el periodismo mejor que el periodismo actual. La historia es simple, dos periodistas sin trabajo deciden seguir siendo periodistas por otros medios y tejen un entramado de mentiras para poder vivir sin pagar absolutamente por nada. Lo que en Zanzíbar parece ser un hedonismo superficial es en el mapa actual una realidad que no deja mucho a la duda: el mayor corte de empleo en los últimos años se hizo en el rubro periodístico.

 

Titulo: Reseña de Zanzíbar, el paraíso del periodismo de canje
Autor: Agustina Ordoqui
Fecha: 01 de Febrero de 2015
Fuente: Revista Dínamo


La maravillosa y exótica isla de Zanzíbar es el último destino al que llegan Vasconcelos y Klein, periodista y fotógrafo respectivamente que cubren lugares turísticos. El detalle es que desde hace tiempo ambos hombres han abandonado el oficio y lo que hacen realmente es vivir de ciudad en ciudad estafando a empresarios hoteleros y agentes de viaje de todo el mundo con la promesa de notas que nunca son publicadas.

La aventura, el timo, termina de forma abrupta cuando ambos aparecen misteriosamente muertos; uno colgado del ventilador de su habitación, el otro, amarrado a un poste en el mar y devorado por los peces. ¿Qué sucedió en este paraíso tanzano del este de África?, ¿fue un pacto suicida, un asesinato o una tragedia?

El escritor francés Thibault de Montaigu presenta en Zanzíbar una historia que roza el policial, pero que no es más que una ácida crítica al periodismo de hoy. Contada en primera persona por un joven reportero, al que le encargan investigar la muerte de Klein y Vasconcelos, la novela se burla de esa dinámica en la que no importa la rigurosidad, siempre y cuando haya un canje que permita comer gratis unos días con vista a mares cristalinos.

Pero, ¿quiénes eran Klein y Vasconcelos? ¿Por qué están muertos? El periodista intenta dar con esas respuestas y encuentra los resultados más bizarros. Los dos son don nadies que se convierten en un mito urbano y despiertan apasionados debates en la televisión acerca de si son héroes o idiotas. Hay adolescentes que los toman como ídolos e incluso inspiran documentales que brillan por su ausencia de contenido. Disimuladamente, De Montaigu arrasa con todos los absurdos mediáticos actuales.

En Zanzíbar, editado en la Argentina por Mar Dulce con la traducción de Ariel Dilon, ninguna de las casi 200 páginas tiene desperdicio. Divertido y ágil, el libro se devora en pocas horas. Y un dato: De Montaigu -también periodista- se inspiró en su propia experiencia para escribir esta novela. Para quienes trabajan en este rubro, es una excelente oportunidad para reflexionar si el rumbo actual el oficio es el que queremos.

 

Titulo: Un francés en Buenos Aires
Autor: Diego Erlan
Fecha: 22 de Noviembre de 2014
Fuente: Revista Ñ


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